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Publicado el 09-12-2013

BLOG / Hábitos alimenticios y dietas pueden afectar la visión

Vitaminas A, C y E no pueden faltar en la ingesta diaria de comidas. Los especialistas hacen hincapié en que los factores como la edad, estrés y los regímenes para bajar de peso, pueden influir en las necesidades diarias de estos micronutrientes, por lo que esimportante revisar la alimentación para evitar, por ejemplo, alteraciones en la visión nocturna, sequedad en la conjuntiva y opacidad de la córnea.

Las dietas o hábitos alimenticios inciden, a veces, en que el aporte de vitaminas y minerales no sea el requerido por el organismo.

Los especialistas hacen hincapié en que los factores como la edad, estrés y los regímenes para bajar de peso, pueden influir en las necesidades diarias de estos micronutrientes.

En el caso de la visión, las vitaminas A, C y E juegan un rol fundamental desde el punto de vista de la regeneración de los tejidos oculares como desde el punto de vista funcional.

Su carencia o déficit puede provocar, entre otras, lesiones en la córnea y en la conjuntiva.

Mario Cañas, oftalmólogo de Puerta del Sol, recalca que es importante revisar la alimentación para que se garantice que, efectivamente, se están ingiriendo los nutrientes esenciales a través de una dieta sana e equilibrada.
PAPEL DE VITAMINAS

El especialista detalla las vitaminas que son cruciales para a vista:

• Vitamina A: Se conoce también como retinol, ya que genera pigmentos necesarios para el funcionamiento de la retina. Desempeña un papel importante en el desarrollo de una buena visión, especialmente ante la luz tenue. Dentro de las primeras manifestaciones que ocasiona el déficit de vitamina A, se encuentran los problemas de la vista, y más concretamente en la visión nocturna.

La carencia de esta vitamina puede acarrear problemas de ceguera nocturna, caracterizada por la dificultad para distinguir las formas en la oscuridad.

El especialista de Puerta del Sol señala que un déficit prolongado de Vitamina A, puede generar una serie de cambios radicales a nivel ocular, entre ellos laxeroftalmia (enfermedad de los caracterizada por sequedad persistente de la conjuntiva y opacidad de la córnea).

Las principales fuentes de vitamina A son las zanahorias, las verduras de hojas verdes como las espinacas y el brocolí, las frutas amarillas y anaranjadas (melón, mango) y tomates. Para favorecer el metabolismo y su absorción es aconsejable tomarla junto a alimentos ricos en vitamina E.

• Vitamina C: Los estudios sugieren que altos niveles de vitamina C pueden reducir el riesgo de cataratas causadas por una acumulación de proteínas que pueden ocasionar visión nublada.

Según Cañas, la vitamina C también juega un papel importante en retrasar la degeneración macular relacionada con la edad.

Entre los alimentos más ricos en esta vitamina se cuentan kiwi, naranjas, limones, pomelos, pimiento, cebolla, tomate, frambuesas, arándanos y frutillas.

• Vitamina E: Debido a su acción antioxidante, podría proteger contra el opacidad de las lentes de los ojos (cataratas) y un progresivo deterioro de la retina, la parte posterior del ojo (degeneración macular asociada a la edad). Estas dos afecciones tienden a darse con la edad, causando una pérdida de visión, precisa el oftalmólogo.

Entre los alimentos más ricos en esta vitamina y que no deberían faltar en la dieta se encuentran los aceites vegetales (girasol, maíz, canela, oliva), el germen de trigo, frutos secos, legumbres y hortalizas (sobre todo las de hoja ancha).

 

Fuente: lanacion.cl